Espero el milagro sentado delante de mi ordenador. Jueves, 10 de la mañana. Documento en blanco, una vez más. Me aterra la idea de otra semana sin participar. Fracaso. Miro de soslayo la postal de Canarias que me envió mamá. Me viene una trama: multiplicación espontánea de peces en la playa. La intento desbrozar en mi cabeza. Qué va, me lío, no tiene recorrido. Pasa una mosca y me centro en la trayectoria de su vuelo. Traza el mismo camino todo el tiempo. Parece atrapada en un circuito infinito de Fórmula 1. Ahora sí, tecleo: “Espero el milagro sentado delante de mi ordenador…”

Please follow and like us:
error